nuevas prácticas

Cómo ser corresponsables aun yendo a contracorriente.

12 enero 2021

Desenvuelto los regalos y guardado los adornos, a estas alturas puede decirse que ya hemos dado carpetazo a la Navidad en nuestros hogares. Dice Alicia Iglesias, del blog “Orden y Limpieza en Casa” que el domingo 10 de Enero debería haber sido la fecha máxima en la que los hogares españoles se quitaran los adornos Navideños.

Pero, si somos sinceros, muchas personas tenemos aún pendiente a estas alturas muchos flecos navideños, como es el qué hacemos con los regalos que, digamos, no encajan en nuestro hogar.

Y es que muchas veces el problema de los regalos que “no encajan” va mucho más allá de un jarrón con mucha personalidad que no sabemos dónde meter, sino que tiene mucha relación con los valores que tengamos en nuestro propio hogar.

La lista de los Reyes en los hogares españoles cada vez es más selecta, sobretodo cuando hablamos de esa que se hace para las más pequeños y los más pequeños de la casa. Esto es porque las familias son cada vez más conscientes del valor pedagógico que tienen los juguetes y juegos que hoy hay en el mercado, y apuestan por aquellos que coinciden con la forma de crianza que ellos practican. Desde juguetes Montessori a aquellos que desarrollen el pensamiento creativo o juegos tradicionales como el ajedrez, que estimulan la inteligencia y el pensamiento lógico.

Y las jugueterías y marcas comerciales se han dado cuenta de ellos e intentan no quedarse atrás, adaptando por ejemplo sus catálogos a las nuevas realidades, dejando por ejemplo de separar los juguetes en los que son de niños y niñas como el catálogo de Toy Planet o incluyendo la multiculturalidad que nos caracteriza actualmente.

Sin embargo, a veces los Reyes no han leído bien la carta de las familias, y a pesar de que se les había pedido una cocinita para nuestro hijo o un carro de herramientas para nuestra hija, insisten en “reproducir patrones anteriores” porque al final es una cuestión cultural muy anclada en nuestra sociedad.

Y claro, una vez que la caja está abierta no hay marcha atrás: ese regalo se viene a casa para quedarse. En ese caso, las familias se encuentran en una gran disyuntiva: ¿cómo fomento la corresponsabilidad y la igualdad de género en mi hijo e hija si seguimos teniendo los mismos regalos tradicionales?

En principio lo que debemos tener claro es que un juguete es algo “inerte” que cobra vida en la mano e imaginación del niño o niña. Por tanto siempre tenemos muchas más posibilidades que la que realmente podemos ver a simple vista.

Así que antes de plantearnos dar salida de nuestro hogar a esos juguetes vamos a dar unos pequeños consejos de cómo usarlos de manera que se acerque más a nuestros valores:

1.- Tener claro los valores que queremos transmitir a nuestras hijas e hijos. El valor de la solidaridad, la igualdad, la equidad, el compañerismo, etc. están presentes en nuestro día a día y se demuestra con nuestro comportamiento. Por ello es muy importante cuáles son los valores que queremos transmitir para poder trabajarlos.

2.- Fomentar el juego en familia, tanto padres como madres. Cuando los niños y niñas juegan con las y los adultos tienen la oportunidad de plantear preguntas, crear simulaciones y ampliar el espacio de  crecimiento. Por ejemplo, si a nuestro hijo le han regalado un taller de coches no está de más que mamá interactúe con él e incluso le comparta información como los nombres de grandes corredoras de rallys.

3.- Intercambio de juegos y juguetes. Muy relacionado con el juego en familia es el “intercambio de juguetes” o el compartir los juegos. Los niños y niñas son muy participativos y les gusta e ilusiona jugar a lo que tienen sus hermanos y hermanas. Que un juguete haya sido regalado a uno de ellos no significa que deba ser exclusivamente de él o ella. De esta manera se fomentan valores como la solidaridad y el respeto (porque cuando jugamos con algo que “no es nuestro” debemos cuidar y respetar, pero también asumir la responsabilidad del cuidado de ese juguete).

4.- El juego no termina cuando se guarda el juguete. Implicar a los y las más pequeños de la casa en las tareas del hogar fomenta y apoya su crecimiento como personas. Transmite valores muy importantes como el respeto al trabajo y al esfuerzo, crea personas independientes que además son conscientes del tiempo que hay detrás de una comida o una ropa limpia, y por tanto lo aprecian más. Además ese espacio que compartimos con ellas y ellos es un momento estupendo para crear espacios de diálogo en los que hablar sobre el juguete, qué les gusta más de él, cómo usarlo de otra manera o por qué les gusta o no les gusta.

Como vemos quizás los Reyes no hicieron caso a nuestra lista al pie de la letra, pero con ese nuevo reto se nos brinda la oportunidad de aprender a crear espacios más acordes a la filosofía de vida.

¿Y a vosotros? ¿Qué regalos os han traído los Reyes, que no cuadraba con tu personalidad? Os escuchamos en nuestras Redes Sociales.

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